Universo cambiado, hierba bajo los pies

Hace cuatro meses, al terminar la conferencia inaugural del WWDC, pude ver a Steve muy de cerca.

Parecía envejecido. No envejecido de una forma que pueda medirse en años o décadas, sino envejecido de una forma que parecía imposible. Cansado no, pero sí quemado; no enfermo o indispuesto, sino más bien erosionado. Pero sus ojos no. Sus ojos parecían juveniles y despiertos, conservaban intacta su intensidad letal. Su jersey tenía un aspecto gastado, y sus vaqueros tenían el dobladillo algo deshilachado.

Pero lo que me llamó la atención fue su calzado, sus famosas New Balance 993s de color gris. También tenían un aspecto gastado. Pero además tenían manchas recientes de hierba, de un verde vivo, por todo el contorno de las suelas.

Aquellas manchas de hierba hicieron que me planteara muchísimas preguntas. ¿Cómo se las hizo? ¿Cuándo? Parecían recientes, de dos o tres días como mucho. La preparación de una conferencia de Apple es notoriamente intensa, cosa nada sorprendente. Pero no tan intensa, según sugerían aquellas manchas, como para absorber al completo el día a día de Jobs. No hay hierba en Moscone West.

Seguro, se apresuraba mi mente a deducir, seguro que tiene más de un par de ese modelo de zapatillas deportivas. Podría permitirse comprar la fábrica que las produce. ¿Por qué llevar este par, con aquellas manchas de hierba, durante una aparición pública como aquella, tan poco habitual y de semejante categoría? En mi opinión, ni se dio cuenta ni le importó. Uno de los muchos talentos de Jobs era que sabía a qué cosas prestar atención. Sabía centrarse y priorizar su tiempo y su atención. Unas manchas de hierba en sus zapatillas no eran importantes.


Anoche, ya muy tarde, horas después de que supiéramos que nos había dejado, mi mente me devolvió a aquellas manchas de hierba en sus zapatillas que pude ver en junio. Ahora es cuando comprendo por qué me llamaron la atención. Aquellas zapatillas manchadas de hierba eran la consecuencia de un tiempo escaso bien invertido. Así que esta es la historia que me he contado a mí mismo:

Me gusta pensar que, en las fechas previas a su última conferencia, Steve reservó tiempo para dar un buen paseo, un paseo largo y tranquilo. En algún sitio de gran belleza, donde no hubiera senderos y la hierba pudiera crecer libre. Con su mujer y su familia, cogidos de la mano, con el sol tras ellos, una sonrisa en sus caras, sus corazones llenos de amor, reconciliados con el destino.


Metro

No creo que cuando Microsoft asegura que se trata de “Windows reinventado” estemos ante una hipérbole. Pero no es tanto que Windows 8 sea Windows reinventado, sino que Metro es Windows reinventado. Es realmente un concepto totalmente nuevo sobre el aspectoy el funcionamiento que debería tener el interfaz de un ordenador.

Metro es a Microsoft lo que iOS es a Apple —creados desde cero y sin acarrear equipaje ni expectativas del pasado. El “escritorio” de Windows 8, el interfaz tradicional de Windows, es como Mac OS X. La gran diferencia, obviamente, es que Apple ha separado claramente ambos sistemas operativos, pero Microsoft los ha juntado.

El escritorio de Windows 8 no me interesa mucho más que lo que me ha interesado Windows en general hasta ahora, pero Metro es definitivamente interesante. Hasta ahora he pensado que prefería que Microsoft hubiera mantenido Metro de forma independiente como un sistema operativo de nueva generación, separado de Windows (al igual que con Windows Phone, el nombre “Windows” ya ni siquiera es pertinente, ya que el interfaz Metro no usa, ya sabéis, ventanas1). Me obsesiona la cuestión de cómo podría competir con el iPad un sistema operativo que te permite hacer todo lo que hace Windows, precisamente porque el atractivo y el éxito del iPad en gran medida nace de las ventajas que implica no poder hacer muchas de las cosas que se pueden hacer con Mac OS X.

Un gran ejemplo: en Mac y en Windows, siempre hay un montón de cosas funcionando en segundo plano. Una vez iniciada, las aplicaciones siguen ejecutándose, consumen tiempo del procesador, y reservan memoria RAM hasta que el usuario las cierra. En el iPad hay muy pocas cosas funcionando en segundo plano —únicamente servicios esenciales del sistema— y las aplicaciones no consumen tiempo del procesador y acaban por ser eliminadas de la RAM cuando no están en primer plano. Estas restricciones evitan que el iPad pueda hacer muchas de las cosas que puede hacer un Mac. No se puede usar un iPad como servidor de contenidos multimedia. No se puede compartir la pantalla no iniciar sesión en un iPad de forma remota. No se puede usar un iPad como servidor web. Una aplicación para iPad no puede realizar una tarea complicada en segundo plano mientras uno hace otras cosas en primer plano. Pero un iPad funciona durante más de 10 horas con una sola carga, tiene una batería ligera y nunca se calienta.

Compromisos. Compromisos mutuamente excluyentes. Se requieren dispositivos independientes. No se puede obligar a las aplicaciones para Mac que se amolden a las restricciones de procesamiento de iOS sin eliminar todas las cosas beneficiosas y útiles que esperamos que los Macs hagan en segundo plano. Se le puede pedir a las aplicaciones para Mac que se comporten como aplicaciones para iOS, que es lo que hace la función de Lion de cierre automático, pero es opcional. Y no se les puede dar a las aplicaciones para iOS ni siquiera la opción de ejecutarse de forma continua en segundo plano sin perjudicar la duración de la batería y el rendimiento de la aplicación que se ejecuta en primer plano. Pero así es como ha promocionado Microsoft al interfaz Metro para tablets —un interfaz táctil moderno que acarrea el mismo consumo de procesador y de memoria RAM que el Windows que conocemos. Esa actitud de querer estar en el arroz y las tajadas es lo que no entendí al ver que Microsoft anuncia Metro como su respuesta al iPad.

Pero mientras veía la presentación de Metro que Jensen Harris realizó en el congreso Build se me ocurrió que Microsoft podría estar diciendo verdades a medias. Es tan evidente que no se puede estar en el arroz y en las tajadas con dispositivos similares al iPad. Así que mi gran momento de iluminación es este: creo que Metro solo funcionará junto al escritorio tradicional de Windows en PCs con procesador Intel. En dispositivos ARM solo estará disponible Metro. Puede que Microsoft lo llame “Windows”, pero es que llaman a todo “Windows”. Para expresarlo en términos relativos a Apple, será como si Mac OS X pudiera ejecutar aplicaciones para iPad, pero los iPads solo pudieran ejecutar aplicaciones para iPad. Metro en todos los dispositivos, no Windows.

Microsoft no ha admitido tal cosa (al menos que yo sepa), pero sí que parecen dar indicios sobre ello:

Durante su conferencia en el congreso Build de Microsoft para desarroladores, el director de Windows Steven Sinofsky desscartó directamente la posibilidad de que la empresa vaya a ofrecer en Windows 8 sobre ARM compatibilidad con aplicaciones antiguas de Windows.

“No vamos a portar el catálogo de aplicaciones para x86 a ARM. No pueden aprovechar las cosas que hacen que ARM sea una magnífica arquitectura”, dijo, refiriéndose al bajo consumo energético de los procesadores ARM en dispositivos móviles como tablets.

Había interpretado las declaraciones de este tipo como si quisieran decir que no van a ofrecer emulación de software x86 sobre ARM, al estilo de lo que hacía Rosetta (no siquiera estoy seguro de que tal cosa sea posible, en términos de rendimiento, si bien tampoco creí que Rosetta fuera posible), pero que los programadores podrían recompilar aplicaciones tradicionales de Windows para el procesador ARM. Ahora creo que lo que quieren decir es más profundo: que sobre ARM, Metro será el único interfaz de Windows.

Merece la pena decir que Metro es mucho más que un nuevo aspecto, y mucho más que dar preferencia al interfaz táctil. Las aplicaciones para Metro tienen restricciones similares a las aplicaciones para iOS apps. Según Jensen Harris, por ejemplo, las aplicaciones para Metro dispondrán de “unos cinco segundos” después de que ya no estén en pantalla antes de que el sistema las sitúe en un estado de suspensión. No hay gestor de archivos. Los usuarios ya no cierran (o “salen”, como se dice en Windows) las aplicaciones de forma explícita. ¿Os suenan familiares estas concesiones?

Por tanto, por la presente enmiendo mi análisis. Windows 8 con el escritorio completo de Windows nunca será un rival para el iPad. Pero una versión de Windows 8 sin otra cosa que Metro parece un magnífico diseño para un rival que compita con el iPad.


  1. Pensando en ello, ¿no es window (ventana) una palabra extraña para algo que conocemos como zonas móviles, apilables y redimensionables en un interfaz de usuario? Aparte de ser rectangular no se parecen a las ventanas reales en absoluto. Supongo que son como una ventana metafórica hacia tus contenidos, pero es algo retorcido. Estoy atravesando uno de esos momentos en los que una palabra familiar de repente suena totalmente extraña e inapropiada. ?


No tiene que ver con Steve

Guy English:

Se ha escrito mucho sobre que Steve se pueda ir de Apple. Me preocupa más que Steve se vaya de la industria.

Rotación en Windows 8

Microsoft no ha mostrado mucho del funcionamiento de los tablets con Window 8 en posición vertical durante la conferencia de ayer y, de hecho, más adelante insistieron en que la posición horizontal es la principal con Windows 8. Pero sin lugar a dudas permite la rotación del interfaz en el momento.

Tenía curiosidad sobre cómo sería la animación del paso de la posición horizontal a la vertical, y WinRumors tiene un buen vídeo que muestra justo esto. A diferencia de iOS, los elementos en pantalla no se mueven; en lugar de esto se usa un fundido de imagen.

Ocho características de las mejores aplicaciones Metro

Una sesión de 90 minutos que dio ayer Jensen Harris, de Microsoft, durante el congreso Build. Es un repaso magnífico del interfaz Metro de Windows 8. Si queréis saber cómo es y cómo funciona Metro, y hasta qué punto Microsoft lo ha perfeccionado, es la sensación perfecta.

Siempre hay problemas

Mark Bernstein opina sobre la moda de decir que “Lion tiene demasiados fallos”:

En mi opinión, los responsables son la prensa corrupta del sector. La forma en la que uno consigue atención y gana dinero —tampoco demasiado— en este juego es iniciar broncas, con lo que titulares como “¡Apple lanza un sistema operativo lamentable! ¡Barras de scroll al revés! ¡Apple está condenada!” consiguen enlaces y visitas, y venden anuncios de fundas de iPad de marcas cutres. Y por supuesto, parte de la prensa financiera intenta lanzar estas ideas para manipular el precio de las acciones —bien porque ellos mismos invierten o simplemente para demostrar la grandísima influencia que tienen.

Una palabra: Antenagate.


Mirar hacia el futuro… y pasarse

“¿Hola, Windows 8? Soy el iPad. Tú ganas”.

Se trata de un tweet de Paul Thurrott escrito desde el congreso Build de Microsoft. Me lo guardo para el futuro, pero ahora pensemos en ello de la forma menos sarcástica posible. Este tweet, al menos a mí, me dice mucho.

Una de las implicaciones de la estrategia de Microsoft para Windows 8 de englobar en un solo sistema operativo a todos los dispositivos menos los teléfonos es que podría fracasar de forma mayúscula como competidor del iPad, y aún así tener éxito como sistema operativo. Me imagino una situación en la que Windows 8 resulta ser bueno y popular para ordenadores personales tradicionales —y por “bueno” digamos “mejor que Windows 7”— pero no consigue ningún éxito en el mercado de los tablets.

Sin embargo, lo que dice Thurrott es que los que Microsoft ha mostrado hoy de Windows 8 como sistema operativo de tablet durante el congreso Build ha sido tan impresionante que si el iPad fuera una persona sencillamente se daría por vencido.

Pero, ¿qué es lo que ha mostrado Microsoft? Han mostrado un tablet de pantalla táctil con un interfaz parecido a Metro que sin discusión alguna resulta original. Para nada lo acuso de copiar al iPad. Microsoft está trazando su propio camino de forma admirable.

Pero el sistema operativo supuestamente no estará disponible hasta dentro de un año como mínimo. El tablet de demostración fabricado por Samsung en el que lo han mostrado (y que han regalado a los asistentes al congreso Build) es un PC con procesador Core i5 de Intel que hasta incluye un ventilador. En lo tocante a las especificaciones, estos dispositivos se parecen mucho más a un MacBook Air que a un iPad. Es de suponer que los tablets reales con Windows 8 que vayan a competir con el iPad usarán procesadores móviles de bajo consumo energértico —ya sean ARM, Atom o lo que sea, siempre que logren una duración de la batería y una temperatura de funcionamiento como las del iPad.

¿Qué tal funcionará Windows 8 sobre ese futuro dispositivo? ¿Cuándo estará disponible? ¿Cuántos iPad 3, aún no presentados, habrá vendido Apple para cuando el primer tablet con Windows 8 llegue a las tiendas? (Por no mencionar las muchas decenas de millones de iPad 2 que Apple venderá en el próximo trimestre).

Está todo en el futuro. Todo potencial, nada real. Pensad en lo diferentes que son la estrategia de Apple y la de Microsoft. Apple presentó el iPad al público solo cuando ya era un producto totalmente terminado, dos meses antes de que llegara a las tiendas. Las unidades de prueba a las que tuvimos acceso aquel día los miembros de la prensa eran exactamente los mismos iPas producidos en cadena que los consumidores pudieron comprar dos meses después. ¿Os imagináis a Apple haciendo con el iPad lo que Microsoft está haciendo con Windows 8? Por ejemplo, mostrar un prototipo de iPad en la WWDC de junio de 2009, que use un hardware de Intel parecido al de un MacBook Pro? Dejando que el público y la prensa jueguen con un sistema operativo que está a medias y en estado alfa sobre un hardware prototipo. Es imposible imaginarlo siquiera. (Tampoco hubo ordenadores con Lion, y mucho menos versiones para que los periodistas pudieran probar a casa ni descargas para los desarrolladores, cuando Apple mostró un “anticipo” de Mac OS X Lion durante el evento “Back to the Mac” del año pasado).

No juzgo —al menos de momento— qué estrategia es superior. Sencillamente quiero dirigir vuestra atención sobre lo absolutamente diferentes que son ambas empresas.

Al igual que ocurre con cualquier decisión, hay compromisos. Los desarrolladores de Windows 8 sin duda estarán mucho más preparados para estos tablets que lo que los desarrolladores de iOS estuvieron para el iPad, por ejemplo. Por lo que he visto en Twitter, los desarrolladores, analistas y periodistas de Windows están encantados con este acceso anticipado al nuevo sistema operativo.

Lo que me resulta chocante del tweet de Thurrott es que ambas empresas han atraído a los analistas y periodistas que merecen. ¿Yo? Estaría horrorizado si Apple presentara algo tan a medias como Windows 8 para tablets. Me gusta escribir sobre cosas reales. Y por muy buena que fuera la demostración, no me lanzaría a precedir el éxito un año por anticipado contra un producto técnicamente intachable y de una popularidad fenomenal como el iPad.

Thurrott vio la demostración y pensó: “Esto es muchísimo mejor que el iPad, fin del juego” (y Thurrott no es precisamente el único). Si yo estuviera metido en las novedades de Microsoft/Windows, lo miraría y pensaría: “Dios mío, el iPad lleva a la venta 18 meses, la segunda geenración es tan popular que solo ahora ha podido Apple responder a la demanda, y a Microsoft le falta aún un año entero para lanzar su primer producto competidor. ¿A quién le importa que vaya muy rápido sobre hardware de PC de alto rendimiento, por qué no lo hemos visto funcionando sobre hardware móvil de bajo consumo?”

Una cosa es mirar el Windows 8 para tablets de hoy y decir que tiene mucho potencial. Otra muy distinta es mirarlo y declarar la victoria.

Enseñadme algo real. Mirad a Amazon. Todo el mundo sabe que están diseñando un tablet. ¿Pero qué han dicho ellos? Nada. ¿Qué han mostrado? Nada. ¿Cuándo dirán algo? Cuando esté completado. ¿Qué mostrarán? Algo real.

Para mí, lo que estos analistas de Windows están haciendo es como un periodista deportivo que acaba de empezar a escribir sobre lo que podría ocurrir en el playoff de la próxima temporada, porque a su equipo favorito le está yendo muy mal esta temporada. Tenemos “lo que es bueno hoy” contra “lo que podría ser bueno dentro de un año”. Lo realmente bueno contra lo potencialmente bueno.


Phone Story: un juego anti-iPhone retirado del App Store

Dado que uno de los niveles del juego implica coger a trabajadores de Foxconn que se lanzan al vacío para suicidarse, lo más sorprendente es que el juego llegara a estar disponible en el App Store que el que lo hayan retirado.

Búsqueda de vuelos, de la mano de Google (por ahora solo en EEUU)

En general prefiero Hipmunk, pero Google Flights tiene muchas cosas buenas. Por ejemplo, Google incluye vuelos de la compañía Southwest. No muestran precios, pero nunca he visto una aplicación independiente de búsqueda de vuelos que enumere siquiera vuelos de Southwest.

Vladimir Putin, hombre de acción

“Mira, mira, lo pone aquí en la caja: puede nadar, puede montar a caballo…”

ifttt — If This Then That

Nuevo (más o menos) servicio de automatización, actúa como una especie de pegamento entre una gran variedad de servicios online. Algo así como Automator para la web. Ambicioso y bien pensado, y han adoptado un enfoque novedoso para que el interfaz resulte obvio y fácil de usar. Echad un vistazo a la lista de las recetas más populares para haceros una idea de lo que podréis hacer con él.

Las futuras versiones de Android estarán optimizadas tanto para Intel como para ARM

Pues puede que Windows 8 no sea el único sistema operativo que funcione en tablets que requieran ventiladores.

Este anuncio me recuerda a los próximos tablets Windows 8 con procesador Intel

Si vas a ponerle un ventilador a tu tablet, ¿por qué quedarse a medias? (Visto a Frederik Danvig).

‘Sin embargo, el ruido del ventilador es muy evidente, al igual que el calor que sale de la rejilla superior’

Reportaje de las pruebas de un prototipo de tablet Samsung con Windows 8, o de un prototipo de iPad 3 —a ver si lo adivináis.


Ganar

Escribía yo esto la semana pasada:

Lo que me parece interesante es que Sprint ha admitido tácitamente que está en desventaja competitiva al no poder ofrecer el iPhone. Me parece algo obvio, por supuesto, y posiblemente la mayoría de mis lectores habituales pinsen igual. Pero , ¿cómo concilian esto los partidarios de Android con su insistencia en que Android está “ganando”?

Aaron Pressman asegura que fui “obtuso a propósito”:

Algunos clientes quieren comprar un iPhone pero Sprint no se lo puede vender. Otros clientes quieren comprar un teléfono Android y Sprint sí se lo puede vender. La verdad es que hay más personas que compran teléfonos Android que personas que compran iPhones. Pero sigue habiendo mucha gente que compra iPhones. Si Sprint pudiera vender Coca Cola pero no Pepsi, perderían parte de los clientes aunque Coca Cola sea la marca dominante. Es que, vamos. No seas tan capullo.

Pressman tiene razón en cierto modo. Fui demasiado frívolo con esta cuestión. Lo que quería decir con “ganar” necesita más contexto.

De lo que hablo es del argumento de que Android es, más o menos, el nuevo Windows1 —que lo que Windows fue para la industria de los ordenadores personales en la década de 1990, Android lo será en la industria móvil en la década de 2010. Desde luego no todos los defensores de Android suscriben esta teoría, pero es bastante común.

Tened presente lo que Windows le hizo a la industria de los ordenadores personales. Acabó con todas las plataformas competidoras salvo una, el Mac, y dejó al Mac con poco más de un nicho del mercado general. Cuando digo que Android no está “ganando” no quiero decir que no le esté yendo bien o que no esté creciendo, lo que quiero decir es que no está relegando a iOS a una porción del mercado de un tamaño parecido a la que el Mac tenía en los 90.

Ahora diré una obviedad: si hay personas que quieren comprar un iPhones y no van a aceptar ningún sustituto, cualquier operador que no venda el iPhone no conseguirá ninguna venta con esas personas. Lo mismo se podía aplicar al Mac, digamos a principios de los 90, en las tiendas de informática. Pero hay un gran orden de magnitud de diferencia en el número de personas que hoy quieren un iPhones y las que querían un Mac en aquella época.

Las tiendas de informática que no vendían Macs en los años 90 no tenían una desventaja significativa respecto a las que sí los vendían. Lo que hizo Windows fue destruir a la mayoría de sus competidores, y redujo a los supervivientes a una relevancia marginal. Los Macs suponían solo un pequeño porcentaje del número total de ordenadores personales vendidos, pero la mayor diferencia entre aquella época y el momento actual es que los Macs suponían también un porcentaje muy pequeño de los beneficios obtenidos por la industria de los ordenadores personales en conjunto.

El iPhone, por otra parte, actualmente acapara dos tercios de los beneficios totales de la industria de la telefonía móvil. Los operadores móviles necesitan tener el iPhone ya. Las tiendas de informática no necesitaban el Mac.

Es fácil escoger las cifras que a uno le interesan para respaldar la teoría que nos interesa. Así, si uno apuesta por que Android domine la industria, es tentador centrarse en el porcentaje de unidades vendidas, y atribuirle una dominación similar a la de Windows debido al gran número de unidades vendidas. Pero también se le puede dar la vuelta y argumentar que, porque yo apoyo al iPhone, escojo los datos que me interesan para respaldar lo que quiero que ocurra —y así, diría que lo que importa es el porcentaje de los beneficios, no el número de unidades vendidas, solo porque esa es la cifra que hace quedar mejor a Apple.

Pero creo que tengo muchas posibilidades de tener razón. El dinero es la forma de saber quién va ganando, porque es lo único sobre cuyo valor todo el mundo está de acuerdo. Eso es el dinero. La plataforma Wintel dominó todos los aspectos — cuota de mercado market y porcentaje de los beneficios. Ahí es donde se concentraban casi todos los beneficios de la venta de hardware, y es donde se concentraban también casi todos los beneficios de la venta de software. Una gran cuota de mercado sin beneficios es una victoria pírrica.

No digo que iOS sea el nuevo Windows; lo que digo es que no hay ningún Windows en la esfera móvil2. El mercado actual es fundamentalmente distinto. Android está triunfando en términos de cuota de mercado en el mercado de los teléfonos móviles. A iOS le va muy bien en términos de cuota de mercado, y domina en términos de porcentaje de los beneficios. Ambas plataformas estás teniendo éxito, si bien de forma muy distinta. La analogía de Pressman sobre la Coca Cola y la Pepsi es poco apropiada, pero sobre todo no se sostiene porque Coca Cola y Pepsi tienen exactamente el mismo objetivo, y compiten entre ellas en los mismos términos: vender refrescos por dinero. Google y Apple, por otra parte, juegan a juegos muy distintos con Android y iOS.

Pero acabaré con esto: con su compra de Motorola, Google parece mucho más interesada en jugar al juego de Apple que en lo contrario.


  1. Quizá debería decir “DOS/Windows” en lugar de simplemente “Windows”, porque siempre he creído que Microsoft garantizó su dominación de la industria de los oredenadores personales en la era del DOS. Fue con Windows cuando las ventas de ordenadores personales se dispararon, pero Microsoft llegó a una posición de dominación en el mercado de los sistemas operativos gracias a DOS. ?

Se puede decir que, aunque iOS nunca alcanzará un monopolio del mercado de los teléfonos móviles como el que logró Windows, podría conseguirlo en el mercado de los tablets. Pero creo que, en esencia, tablets como iPad son solamente ordenadores portátiles. Los tablets son un segmento de la industria de los ordenadores, no una industria en sí mismos. Aunque quizá esté subestimando la magnitud del iPad. ?


La nueva web del Boston Globe

La nueva web del The Boston Globe es fascinante —redimensionad la ventana del navegador y veréis a qué me refiero. No les hace falta tener una versión para “iPhone” o una versión “móvil” —la distribución simplemente vuelve a fluir de forma natural en pantallas de pequeño tamaño. El diseño es limpio y agradable de leer. ¿Cuántos diseños de webs de periódicos pueden decir lo mismo?

Su modelo de negocio también es radical. Es gratis durante septiembre, pero después de eso hay que pagar:

Durante lo que queda de septiembre, BostonGlobe.com será gratis, pero después de eso los lectores tendrán que pagar 3,99 dólares a la semana para hacerse con una suscripción exclusivamente a la versión digital. Los suscriptores a domicilio de la versión impresa no tendrán que pagar más para acceder a la versión de la web, pero sí que tendrán que registrarse online para poder acceder a ella.

La web anterior del periódico, Boston.com, seguirá siendo gratis y ofrecerá noticias urgentes, blogs, galerías de fotos, información deportiva y una selección limitada de artículos del periódico.

Machinarium, un juego para iPad creado con Adobe Air

Hablando de Flash y los tablets, el evangelizador de Adobe Lee Brimelow se muestra orgulloso de que la aplicación de pago para el iPad más vendida en este momento sea Machinarium, un juego desarrollado con el compilador cruzado para iOS de Adobe Air. Resulta fácil entender su popularidad; el juego tiene un magnífico aspecto.

Pero a nivel técnico, ¿es algo por lo que Adobe debería pavonearse? El juego requiere un iPad 2 por cuestiones de rendimiento, aunque la animación es 2D, no 3D. El juego se escribió originalmente en Air para jugar en un ordenador, así que no dudo que costó mucho menos portarlo al iPad desde Air en lugar de escribirlo de nuevo en Cocoa Touch. Pero no me parece normal que este juego no funcione en los iPads de primera generación. Los comentarios vertidos en el artículo de Brimelow parecen pensar igual.

Actualización: la descripción del juego en el App Store incluye esto: “ADVERTENCIA: si el juego se cuelga, REINICIA el iPad, ¡el problema no tiene por qué ser cosa nuestra!”. Semejantes instrucciones no son exclusivas de juegos creados con Adobe Air, pero aún así no dice maravillas del consumo de recursos que realiza el juego.

Retrasado por Flash

Hablando del CrunchPad, Fusion Garage, la empresa anteriormente conocida como “JooJoo” que le robó el projecto a Arrington, ha retrasado el lanzamiento de su tablet Grid 10:

La empresa ha añadido que el Grid 10 sufrirá un retraso en la fecha de venta, que se retrasaría hasta el 1 de octubre debido a “un nuevo criterio en el proceso de aprobación de Adobe Flash Player (FP) 10.3”.

¿Os acordáis cuando la gente afirmaba que Apple debería incluir Flash Player en iOS?

AOL se libra de Arrington

AOL:

Michael Arrington, fundador de TechCrunch, ha decidido pasar página tras su periodo en TechCrunch y AOL para centrarse en su recién formado fondo de capital riesgo.

Me pregunto quién va a quedarse con los derechos del CrunchPad.

WordPress y las grandes cantidades de tráfico

Ben Brooks defiende a WordPress:

Gruber y otras webs con un gran número de visitas me han enlazado antes y esta web nunca se ha caído —ni siquiera cuando usaba Grid-Service, de Media Temple, un servicio de menor nivel. La realidad es que, si gestionas la caché de tu sitio web y lo administras correctamente, puedes manejar una enorme cantidad de tráfico.

Cierto, pero nadie dice lo contrario. El problema es que creo que se trata de un “si” demasiado grande.

El importante dejar claro que los sitios web alojados en WordPress.com funcionan de maravilla cuando reciben una gran cantidad de tráfico. El problema está en las instalaciones autoalojadas de WordPress que no tiene un sistema de cahé —que es como funcionan por defecto. La gente escoge WordPress para alojar por sí mismos un weblog porque es fácil de instalar y fácil de configurar, instalando temas y plugins con solo copiarlos en una carpeta. Pero una instalación así no es capaz de asumir grandes cantidades de tráfico. Si enlazo a un sitio WordPress sin caché, acabará por caerse.

Nunca he usado WordPress, por lo que obviamente no soy ningún experto en lo tocante a su administración, pero si un tío inteligente como el Dr. Drang ha tenido tantos problemas para conseguir que funcione bien con caché que ha vuelto a dejarlo funcionando sin ella, voy a arriesgarme a decir que no resulta fácil.